Ser o no ser. El cuestionamiento Shakesperiano por excelencia engloba una realidad mas palpable de la que creemos. El hombre, como especie, vive una constante valoración de si mismo. Y siempre llegamos a ciertos vacíos en el razonamiento . El mayor de todos es el de ser o no ser. La identidad que tenemos como seres humanos, tanto individualmente con en colectividad, se ve atrapada dentro de otras mas. Ponemos frases y actitudes que tomamos de todos lados como propias, agregamos exterioridades en un proceso de negación de lo que somos, aun sin saber lo que somos. La matemática que conlleva este proceso de autonegacion de nuestra propia identidad es inmensa. Agregamos identidades completas, a diferentes círculos, agregamos parte de algunas y omitimos parte de otras, hacemos una sumatoria de características distintas para dejarnos detrás de ellas. Estamos en constante evolución, en búsqueda de una identidad propia.
Pero esta búsqueda nos crea una angustia existencial, que nos encierra en un circulo vicioso de constante búsqueda. Nos inventamos a nosotros mismo, pero esto nos atormenta por lo que es necesario volver a inventarnos, reinventarnos, a cada instante, en cada situación. Podría decirse que nos adaptamos a las circunstancias, pero es distinto. El adaptarse implica cierto autocontrol, el cual no poseemos; implica saber quines somos y que podemos sacrificar en aras de la adaptabilidad, pero lo que hacemos es crearnos a nosotros mismos, crearnos como un ser adaptable porque no nos conocemos y no sabemos si somos capaces de sobrevivir.
Nos creamos un ego para esconder ese vació existencial que nos agobia y nos consume. Nos dedicamos a extendernos sin saber porque, a llegar hasta los demás sin haber llegado a nosotros mismos. Satisfacemos el ego que nos inventamos para nosotros mismos, dejándonos en un hedonismo que nosotros mismos definimos como felicidad, pero que realmente no es mas que un desesperado acto por sentirse parte de algo. Algo que nos hacemos creer que es parte de nosotros mismo. Cada uno de nosotros se siente identificado con otras personas, con ciertas situaciones, con personajes y con historias, pero ¿Cuántos se sienten identificados con ellos mismos?.
En la satisfacción del no ser nos encontramos distantes de todo, nos vemos alejados del mundo, porque sabemos que nadie puede estar cerca. Y es que nos empeñamos tanto en ser quien no somos que nos encerramos, conciente o inconscientemente, dentro de esa mentira. Esa mentira que somos. El consumismo / hedonismo nos tiene escondidos dentro que una fortaleza que nos empeñamos tanto en crear fuerte e impenetrable que nos olvidamos de hacerle puertas. Y lo que mas miedo nos da es vernos a nosotros mismos dentro de esa soledad infinita que representa el que nadie nos conozca, ni siquiera nosotros mismos.
Nos acercamos y nos alejamos, cada uno a su propio ritmo, de nosotros mismos y de los demás, como si fuéramos parte de un universo Einsteiniano que ha perdido la noción de la leyes, que se rige por la anomia. Creamos corrientes sociales de conducta para escondernos en ellas, nos dejamos llevar por la multitud, porque dentro de ella olvidamos que no nos sabemos a nosotros mismos, nos sentimos, de nuevo, parte de algo que creemos es parte de nosotros. Y sin embargo dentro de esa colectividad tampoco tenemos una identidad, ahora de grupo, real. Seguimos tendencias, corrientes de pensamiento y conducta, reglas de lingüística y de semántica tan solo para negar nuestro ser. Inventamos nuestras mascaras para esconder el vació existencial que nos aqueja, y también inventamos esa inexistencia colectiva a la que llamamos sociedad actual, para esconder nuestras mascaras a la vista de todos. Nos negamos a nosotros mismos en un intento de ser lo que no somos. Nos inventamos un mundo para negarnos colectivamente y abrazar nuestra falta de esencia.
Todas las relaciones sociales se condicionan por el vació existencial del ser o no ser. Acercamos nuestra mascara, o una de ellas, a las similares. Normamos nuestra actitud de socialización por el color que toma nuestra pueril apariencia. Incluso llegamos a ignorar todo esto cuando lo conocemos, en un intento por olvidar, que es en la mayoría de veces efectivo. Es decir, el hombre es el único ser que busca ser lo que no es.
Un ser que no termina de ser, como dijo Alaide Foppa, magnifica feminista. Un ser que es como debe de ser, y no como quieren otros que sea. Ausente de si misma para poder sen en y con los demas, pero solo cuando las circunstancias lo ameritan. Devocion y amor humanizados, encarnados, con los ojos abiertos hacia el horizonte color verde que ella misma mantiene. Coherente e incoherente, de forma individual a cada una, y de forma sustancial en la magnificencia de su colectividad. La dualidad la mantiene unida.Es un ser dialectico por si misma, y por exelencia. Dapaz de todo lo que quiera, cuando realmente lo quiere. Y su deseo puede llegar a ser absoluto.
Madre, esposa, hermana, hija, conceptos que intentan definir a la mujer, pero que se quedan muy incompletos, incluso juntos, porque mas que definirla intentarn limitarla. Limitarla. Y es que esos conceptos, esos estereotipos, son definibles solo por asociacion. Madre de, esposa de. Se relacionan ciempre a alguien mas para definirla, como si no pudiera existir sin ese alguien. No, no cabe un ser tan inmenso dentro de una definicin por asociacion. La Mujer es Mujer por si misma. Lo seguira siendo an si el morbido hado la separa por completo del hombre. La Mujer seguiria siendo Mujer. Ella, comogenero, es distinta e independiente del Hombre; cada mujer, como individuo, es distinta e independiente del resto.
La extencion de las diferencias termina en el problema de la intolerancia: discriminacion. Y es que hablar de la Mujer implica, en la palabra misma, hablar de discriminacion. Se le lastima y se le ama en un mundo que no domina, pero que siempre inspira.A veces el papel que se le asigna a la mujer es muy pequeo, demasiado pequeo. Existe, sin existir, dentro de un sistema cerrado que, paradojicamente, muchas mujeres ayudan a perpetuar. Paradoja en forma de parabola, imperfecta por supuesto. En un mundo en el que el genero masculino se autoconsidera lo verdadero y generico, y ve a la Mujer como una simple variacion de si mismo, el poder ostentado pore una mujer representa una ruptura de la logica que se ha perpetuado dentro del sistema que mantiene al hombre tan comodo. A lo largo de la historia el rol de la mujer en la sociedad siempre ha sido en relacion al hombre, dirigiendose todos sus esfuerzos hacia el. Esposa, madre, hermana, hija, personajes secundarios cuya tarea era hacer feliz o desdichado al Hombre. Y es que incluso dentro de la semantica propia del idioma espaol se le considera como algo secundario, ya que la palabra Hombre puede llegar a incluir a la Mujer, en un sentido semantico, y a excluirla tambien. No sucede asi a la inversa, ya que la palabra Mujer se utiliza para decir que no es Hombre. Cuanto tiempo dur el Matriarcado en relacion con lo que hasta ahora ha durado el Patriarcado?
Freud dijo alguna vez que todos los seres humanos somos en esencia bisexuales o asexuales, y que lo femenino y lo masculino eran producto de la interaccion de la libido y el superyo (aunque si se lee su explicacion sobre el complejo de Electra y el deseo falico de la mujer creia que todos somos masculinos - bastante misogino Freud creo yo). Me refiero a ensto en forma de analogia: debemos ungirnos de igualdad. Pero una igualdad de Derechos, oportunidades, nada mas. Se dice que Hombres y Mujeres deben ser iguales. yo digo que la igualdad debe ser solo como lo dije ya, sin importar el genero. En lo demas somos distintos, y debemos regocijarnos en esas diferencias. Existen feministas que dicen que las mujeres deben ser iguales a los hombres. Pero no somos iguales, somos distintos, incluso entre las personas de un mismo genero. Sin embargo esas diferencias no las debemos utilizar para alegar superioridad e inferioridad. Las diferencias no nos hacen mejores o peores, simplemente diferentes. Tambien esta la frase "Toda mujer que espire a se igual a un hombre es una mujer mediocre". No lo creo. Toda mujer que espira a ser mejor que un hombre sigue viendose a si misma en relacion a los hmbres y no se considera Mujer por si misma. El deber de cada mujer es verse por si misma, no en funcion de alguien mas, y a partir de eso crecer como persona y dar lo mejor de si para alcanzar la satisfaccion personal. El deber de un hombre para con la Mujer es el de no obstaculizar ese crecimiento personal.
Somos diferentes. Son esas diferencias las que hacen la vida interesante. La Mujer, ese ser que no termina de ser, es Mujer en sus diferencias y particularidades. Pero tambien lo es porque es, en cuanto ser, ella, mujer. No madre, no hija, no hermana, no esposa, solo Mujer, y por si misma.
La soledad existe de forma inconmesurable. A veces es posible sentirse solo entre los mas cercanos, en especial cuando los influjos de nuestra propia soledad se acrecentan para conocernos y llevarnos esporadicamente al infierno. Y el infierno es como el ultimo circulo infernal dantesco: obscuro, frio, en silencio. Sigue el sol moviendose sobre nosotros, solitario, pero no lo observamos porque solo captamos las sombras que imprime sobre nosotros. La soledad de quienes son los verdaderos solitarios a veces ciega y subjetiviza el sentir con sabor a eternidad de nuestros dias. La depresion se abstiene de nosotros, y nos encontramos en un estado de vacio emocional, un estadío de aceptacion y de dolor interno que solo vemos a travez de nosotros. Cada paso mas adentro de el estado imperfecto de total abandono nos convierte en mas individuos y menos en colectivos. Esa soledad nos separa, nos moldea, nos cambia los pequeños surcos de las yemas de los dedos, nos vuelve aun mas unicos. A los ojos de quien no ha sido solo pareceremos inentendibles, porque no tienen la capacidad. Sonreir en ese estado es solo una afirmacion de lo que existe. Sonreir para mantener alejados a los demas, lejos de nuestro dolor real, para uqe sea solamente nuestro. El recelo con el que guardamos nuestro dolor nos termina haciendo mas fuertes y mas concientes. Quien no sabe habla de mas, pero quien sabe casi no habla. Por eso el solsticio de la soledad se nos convierte en una puerta interna que nos permite, en un suplicio extendido hasta la memoria, conocer lo que no deseamos conocer y lo que nos es util en el intrinseco mundo de lo real y lo lineal. Somos fractales en nuestra soledad, fallas en las iteraciones infinitas, que nos permiten la vision fuera del sistema, pero al costo de lo imposible y lo normal. El dolor se aloja en las sienes, y el olor a infinito vacio se extiende por nuestra piel con conciencia de nosostros mismos. El ser humano se volvio un ser inteligente cuando su inteligencio llego a estar conciente de si misma, y se supera cuando el dolor se convierte un instinti racional y diferenciador de todo lo que observa, aunque sea solo por momentos. Solos entre las multitudes, convirtiendo todos los sitios en el concepto de Auge de No Lugares, porque no existe articulacion social capaz de enfrentar y quebrantar nuestra capacidad de soledad y escrutiño. Solo y sin estarlo el solitario sol se pierde en el horizonte. Cada ciclo que se inicia en soledad se termina en soledad, y cad aciclo es mas revelador y doloroso. El ocaso.